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Qué es la Ecología Social…? Un contexto filosófico, político, económico, histórico y educativo En 1762 Rousseau dio a entender que cuando la humanidad se alejó de su hábitat natural, se convirtió en un producto social. Es más, señala que la implementación de la propiedad privada es el momento en que se rompe el encanto del estado natural; introducida la propiedad, se introduce la desigualdad moral y con ellas la sociedad mediante el contrato social, que con sus leyes sanciona y perpetúa la propiedad privada y la división entre ricos y pobres. Esta desigualdad, afirma, es contraria al derecho natural. Incluso antes en 1755 había ido más allá, en su 'Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres’, dijo: “Todo es perfecto al salir de las manos del Creador y todo degenera en manos de los hombres". Seamos piadosos en este sentido y recordemos en qué fecha y en lugar fue expresado ese pensamiento, que a los fines que me propongo arribar, no está muy alejado de la realidad. Si somos hijos de Dios y solo quedó Caín tras la muerte de Abel y luego de Adán, la “degeneración” comenzó con el incesto de la que Dios debe hacerse cargo. “Aunque Rousseau hizo una gran contribución al movimiento por la libertad individual y contra el absolutismo de la Iglesia y el Estado en Europa, su concepción del Estado como la personificación de la voluntad abstracta de las personas y sus argumentos para el cumplimiento estricto de la conformidad política y religiosa, son considerados por algunos historiadores como una fuente de la ideología totalitaria”, señala una breve reseña de la Biblioteca Digital de la UBA. Para que Freud, Marx, Engels y Freud estudiaran el surgimiento y evolución de las primitivas sociedades como un proceso, partiendo de la necesidad de protegerse y sobrevivir concluyendo que a la vez el humano produce cultura y es producido por ella como ser social, tuvo que haber praxis previa, saberes anteriores, construcción de subjetividad. Específicamente Marx en sus trabajos, habla con mucho respeto de los filósofos tanto griegos como europeos, agnósticos o creyentes. En la construcción colectiva del conocimiento se necesita el “texto y el contexto” de la noche de los tiempos pasados, la herencia de los saberes acumulados a lo largo de miles de años. No hubiese podido existir la producción de Marx sin Aristóteles, Sócrates, Platón, Tomás de Aquino, Alighieri, Maquiavelo, Moro, Lucero, Bruno, Bacon, Galileo, Hobbes, Descartes, Spinoza, Newton, Rousseau, Smith, Kant, Malthus, Hegel, Darwin, por citar algunos en orden cronológico. Cito a Rousseau, como lo haré con otros tantos que podrán o no ser cuestionados ideológicamente hoy, nunca ignorados por lo que representaron y representan en el molde social que nos atañe. En la distancia y hacia atrás, jamás deberemos perder de vista la perspectiva Freudiana del texto y del contexto. ¿Qué se dijo? ¿Cómo se dijo? ¿Quién lo dijo? ¿Dónde lo dijo? ¿Cuándo se dijo? ¿Por qué se dijo? La historia no es un proceso automático, reflexionó Trotsky. A lo sumo, es casi una obligación de quien lea, la resignifación permanente de la historia. Más allá de la discusión filosófica, acerca si el humano es naturaleza todo lo proveniente de él también lo es, convengamos que este salto, gradual y no lineal, ha motivado una nueva adaptación al medio con consecuencias dispares. Algunos lo considerarán avances cualitativos, otros evolución selectiva, y habrá - de hecho lo hay - quienes cataloguen a esta circunstancia, como un avance contradictorio en sí mismo. Sigmund Freud, en “Tótem y Tabú” y “Psicología de las masas y análisis del yo” (1), analiza la contradicción irresoluble entre la necesidad de satisfacer las pulsiones y la necesidad de la alianza fraterna, necesidad de unirse para la supervivencia del grupo humano.” La contradicción es entre “la condición pulsional del ser humano y la cultura”, indica Enrique Carpintero. “Cuando Freud habla de condición pulsional se refiere a la pulsión de muerte: la violencia destructiva y autodestructiva, el encierro, el vacío, la nada. En esto es claro: si no habría cultura todos nos mataríamos entre todos. La cultura no surge solamente para defendernos de la naturaleza sino de nuestra propia naturaleza: somos seres agresivos y violentos. El problema (para Freud) es una cultura que permita desplazar nuestros componentes agresivos y sublimar la pulsión sexual y una cultura que los profundice (la actualidad del capitalismo). Es decir una cultura que genere Eros o una cultura que genere pulsión de muerte”. (2)
De la mente humana, su interrelación dialéctica con el medio producto de una construcción social, surgieron los más increíbles descubrimientos científicos y desarrollos tecnológicos, pero al mismo tiempo, la humanidad, como especie única, no puede detener hasta hoy el ascenso hacia la cúspide de su propia autodestrucción. “Cuando en 1.784 Kant preguntó, ¿was heisst Aufklärung? quiso decir, ¿qué es lo que pasa precisamente ahora? ¿Qué nos está pasando? ¿Qué es este mundo, este período, este preciso momento en el que estamos viviendo? . O en otras palabras, ¿qué somos como Aufklärer, como parte de la Ilustración? Compara esto con la pregunta cartesiana: ¿Quién soy yo? ¿Yo, como un sujeto universal y ahistórico? Yo, ¿es para Descartes cada uno, en cualquier parte y en cualquier momento? Pero Kant pregunta algo más, ¿qué somos nosotros? en un momento preciso de la historia. La pregunta de Kant aparece como un análisis a la vez de nosotros y de nuestro presente”.(3) Para poder analizar esta situación, debemos contextualizarla dentro de un marco teórico y haciendo pequeños recortes de los procesos históricos. Circunscriptos a esto y tomando la teoría evolutiva y el materialismo dialéctico para analizarlos, podemos ver que los criterios de la selección natural se han visto atravesados por la influencia de los procesos sociales. Los ciclos vitales, la concepción de tiempo y espacio, vienen soportando la presión directa e indirecta de cierta actividad humana, alterando la estructura biofísica que la naturaleza ha ido tramando a lo largo del tiempo. No temo afirmar que la selección artificial, patrimonio exclusivo de la conducta humana, viene teniendo mayor gravitación que la selección natural. En l985 los informes de alteración de los ciclos químicos en el planeta eran notorios. Aumento del 20 % del ciclo de carbono, en un 50% el del nitrógeno y en un 100% el del azufre, todo por la producción industrial y la combustión de los vehículos. Es común hoy escuchar y hablar del cambio climático, un aumento en el natural efecto invernadero que tiene la tierra protegida por sus capas gaseosas, mantener una temperatura que posibilite el desarrollo de los sistemas vivos. El año pasado (2004) se realizó otra inútil cumbre esta vez sobre este tema en Buenos Aires y obviamente, la representación de los Estados Unidos pateó el tablero. Digo inútil, porque de lo que se trata es de cambiar la sociedad, su modo de producir, resolver sus deferencias, no el clima. Eso vendrá después, naturalmente. En tanto en Argentina como en el resto del mundo, el aumento de temperatura, las deforestaciones de selvas y bosques, el cambio de producción de cereales por soja, están provocando situaciones serias que van a tornarse en peligrosas. La localidad de Aarón Castellanos, en el sur de la provincia argentina de Santa Fe, es uno de los muchos testigos de que el cambio climático ya está ocurriendo en el mundo. En la última década se registró un fuerte incremento de las lluvias anuales, que pasaron de fructíferos 800 milímetros anuales a unos 1.200 -para colmo concentrados en pocas precipitaciones masivas-. Esto llevó a que la laguna vecina al pueblo aumentara su espejo de agua de no más de 5.000 hectáreas a unas 30.000 en 1997 y a 50.000 en 2001, anegando campos, cortando una ruta internacional e interrumpiendo también las vías ferroviarias. Ahora apenas retrocedieron las aguas hasta cubrir 30.000 hectáreas y nadie prevé que, aun con obras de canalización, pueda bajar ya de 10.000 hectáreas. La salinidad de las aguas no permite tampoco una recuperación rápida de las tierras aun cuando la laguna se desagote. Muchos de los 600 habitantes que tenía el pequeño poblado de Aarón Castellanos tuvieron que abandonar su tradición de agricultores y ganaderos, para transformarse impensadamente en pescadores. "Hoy hay más pobres y desocupados, los jóvenes se van, ya sólo quedan 300 habitantes en el pueblo", dijo el jefe comunal, quien señaló que existe un proyecto para revitalizar la pesca sustentable, pero que el pueblo carece de recursos.(4) En el contexto mundial “alrededor del 10% de todas las especies de aves podrían extinguirse hacia fines del siglo XXI y 15% más están al borde de la desaparición, según investigadores que afirman que tal tasa de extinción podría tener un amplio impacto sobre el medio ambiente, la agricultura y la sociedad humana, dijo Cagan H. Sekercioglu, del Centro para la Conservación Biológica de la Universidad de Stanford. El vaticinio de Sekercioglu fue divulgado en Internet por Proceedings, una página electrónica de la Academia Nacional de Ciencias, un mes después de que la Unión Ecológica Mundial informase de que un 12% de las especies de aves están amenazadas de extinción. "Dada la fuerza de los cambios climáticos, la desaparición generalizada de sus lugares habituales y el aumento de las especies invasoras, se vaticina que las declinaciones y extinciones de las especies aviarias continuarán sin interrupción en el futuro próximo", consideró Sekercioglu. (5) A partir del siglo XVI con la aparición de Estado, y en los últimos 250 años, con la aparición del capitalismo, el criterio de selectividad, ubicó a los dueños de los medios de producción en la cúspide de la escala depredadora, a la que denominaremos supra-especie, que no solo se nutre de sus dominados: esto es, las tres cuartas partes de la población mundial, sino decide por su propia lógica de duración, quienes y qué sobrevive y quienes no. Cuando hago mención al término “depredador” lo asocio ex profeso a una conducta perjudicial y destructiva, a diferencia de “predador”, que lo ubico dentro de la relación evolutiva natural de algunas especies que predan y son predadas. Por ello, hablar de ecología obviando este escenario y estos actores, es divorciarse de la realidad y llevar este vocablo al terreno de la ideología dominante. Le sumo la variable social a la palabra ecología y la profundizo, para sentar que “toda ecología es social, esto es: el análisis dialéctico de los sistemas políticos, culturales, económicos y religiosos que afectan al planeta”, puesto que la ciencia, aun cuando se pretenda tendenciosamente imprimirle un juicio de neutralidad, está en manos de quienes ostentan el poder, y esa administración, sigue el criterio de selectividad de la supra especie. La ciencia y la tecnología en el sistema capitalista están al servicio de la acumulación y la obtención de máxima ganancia, parámetros y herramientas obvias y fundamentales para su propio desarrollo. En un sistema no capitalista, ambas podrían liberarse de este condicionamiento y desarrollar su potencial para beneficio de la humanidad, proteger las especies y su hábitat, producir al menor costo en términos de daño a los ecosistemas y empezar a superar la brecha entre lo natural y lo social. No obstante más adelante analizaré esta posibilidad desde otra óptica pues muchos antes de la aparición del capitalismo, la explotación del humano por el humano y la acumulación material existían. “Los seres humanos con su inteligencia única, han llegado a un nivel de conciencia que, a la vez, les da poder sobre y les separa de la vida que los rodea. El mundo natural considerado como algo para explotar y saquear. Al ir creando una desolación en constante crecimiento a su alrededor, se arriesga a encontrarse aislada sobre un planeta violado. Sus únicos compañeros serán las especies que ha domesticado, las cucarachas y los roedores sobrevivientes astutos que hayan resistido sus ataque” (6) En la naturaleza las cosas sencillamente son. No están atravesadas por criterios ni juicios de valor ni de moral, elementos fundados socialmente que luego pasaron a constituirse en herramienta de sometimiento y dominación de la supra-especie hacia sus congéneres. Esto es fácilmente demostrable, pues siguiendo la teoría evolutiva y aceptando que la tierra tiene una edad aproximada de 4.500 millones de años, la biota ha construido sus propios ciclos en lo que va de los 3.500 millones de años para acá sin la presencia humana que surge recién en los últimos dos millones. En la naturaleza no hay jerarquías sino procesos y necesidades que tienen que ver con lo instintivo y la perpetuación de la vida. La supervivencia de las especies depende del hábitat donde se desarrollan y de la memoria genética. Suponiendo una lógica de razonamiento humano; a la naturaleza solo le atañe mantener las especies y no un individuo. Y entre los individuos, el más completo y fuerte para garantizar la reproducción de nuevos ejemplares (a). Por consiguiente, la conformación fisiológica de plantas y animales en un ecosistema, están en permanente peritaje, pues de esta relación dialéctica surgirán aquellos ejemplares que se consolidarán mediante la reproducción, o morirán para que otros perduren. Avalando la hipótesis Gaia (7)(b), la tierra es una unidad viviente en si misma donde se dan complejas interacciones que la sostienen, la unicidad y especificidad de cada especie inmersa en la gran sopa de la diversidad, mas los procesos fisicoquímicos permite el flujo y reflujo de la energía constantemente. La existencia transita por delicadas hebras de una red, muchas veces invisible y sujeta a vínculos tan frágiles imposibles de analizar bajo las variables del tiempo y lógica humanos actualmente. No es sino a través del naturalismo dialéctico y el análisis transdisciplinar un modo aproximado para interpretarla. Expresiones como abeja “reina”, “obreras”, cobran una fuerte carga ideológica, dando así por sentada la división de clases dentro de la propia especie. En realidad, la organización interna y distribución de tareas queda a cargo de las abejas obreras, como en una verdadera democracia a través de la comunicación por olores, siendo la única función de la reina y el zángano la reproducción. En igual orientación, la calificación monárquica del “rey” león, es otra maniobra de la clase dominante para profundizar el pensamiento mágico y dar como natural, la necesidad de un sistema jerárquico o de clases, donde se justifica así la presencia de conductores y salvadores –en este caso - para la “manada” humana. La obra de Walt Disney, en este sentido, ha operado eficazmente a través de su obra en el pensamiento de los niños. ¡Un Rey bueno! , pero Rey al fin. Un Rey sin súbditos no tiene sentido, ni tampoco reinado. Está asociado directamente a lo que se ha denominado espíritu mesiánico, esto es: la necesidad creada por algunas castas religiosas para esperar a un Mesías, un Salvador que nos guíe y nos libere de algún yugo. Bienvenida la contradicción: ellos crearon el yugo y el sometimiento y ellos mismos brindan la herramienta espiritual para intentar liberarse de él. Con esto, han logrado perfectamente “matrizar” desde el nacimiento a las personas para evitar cualquier tipo de acción violenta que subvierta el orden dominante. No en vano, cuando Mariano Moreno incorpora las ideas de Rousseau en la primera junta, quita algunos párrafos dado la crítica del filósofo francés a las religiones y dice textual: La religión es la base de las costumbres públicas, el consuelo de los infelices y (...) la cadena de oro que suspende la tierra al trono de la divinidad". La desmovilización de las masas es el propósito prioritario y su posterior transformación en grupo deliberante y resolutivo. No es natural la pasividad, incluso como expresó Hobbes en Leviatán: “en lo que toca al más débil tiene fuerza suficiente para matar al más fuerte, ya sea por maquinación secreta o por federación con otros que se encuentran en el mismo peligro que él”. Debemos considerar un aspecto determinante en el proceso de dominación: el patriarcado. Si bien son muchos los indicios que confirman ese resquebrajamiento de la cultura patriarcal como lo señala Humberto Maturana. (8) En tanto para Joost Kuitenbrouwer: “la profunda crisis humana actual, reflejada en las exasperantes y cada vez más violentas contradicciones en los campos político, económico, social y cultural, es la manifestación de un creciente desequilibrio entre el crecimiento unidimensional de una orientación masculina de la vida, hegemónico, manipuladora, expansiva, abstracta, discursiva, y la dimensión femenina de la vida, intuitiva, receptiva, imaginativa, concreta y atenta” (9) . Mas interesante aún es la visión que Leonardo Boff sostiene sobre el patriarcado ya que: “por naturaleza la mujer esta ligada directamente a la vida como uno de los fenómenos más complejos del universo. Es la generadora inmediata de la vida. Durante nueve meses lleva dentro de su seno el misterio mismo de la vida humana. Eso hace que la mujer sea la portadora privilegiada del sentimiento de sacralidad en todos los casos, especialmente los ligados al misterio de la vida, del amor y de la muerte” (10). Esta situación afianzada a través de generaciones por los sistemas educativos capitalistas y las religiones, haría aparecer como natural esta división, cuando en realidad, las clases sociales, la división del trabajo (intelectual y manual), la moral social, la tradición y el pensamiento mágico reciclado en religiosidad, son una construcción que culmina con el control ideológico de la población. Éstos violan aspectos fundamentales de los derechos humanos promoviendo la explotación del hombre por el hombre (c), negando en consecuencia su derecho natural a la libertad. El primer ejemplo de dominación durante miles de años es que el hombre (varón) ha sido considerado superior a la mujer, una situación que anteriormente no era así: “Primitivamente los seres humanos vivieron en promiscuidad sexual, a la que Bachofen da, impropiamente, el nombre de heterismo; tales relaciones excluyen toda posibilidad de establecer con certeza la paternidad, por lo que la filiación sólo podía contarse por línea femenina, según el derecho materno; esto se dio entre todos los pueblos antiguos; a consecuencia de este hecho, las mujeres, como madres, como únicos progenitores conocidos de la joven generación, gozaban de un gran aprecio y respeto, que llegaba, según Bachofen, hasta el dominio femenino absoluto (ginecocracia)”.(11) Hago hincapié en estas definiciones intentando llevar al lector a una comprensión más global de las problemáticas que abordaré, porque la complejidad de la vida social, tiene raices a veces insospechadas e ignoradas que se remontan a los procesos históricos de nuestra propia existencia, donde lo que hoy se manifiesta como “natural”, en otro tiempo y durante siglos no fue así. El proceso de sometimiento, la cuestión del sujeto-poder, son mecanismos aceitados para mantener un status quo que fomenta y profundiza no solo el intento de mandar sobre la naturaleza, sino y principalmente hacia los propios humanos. En esta dirección: “Nada extraño que la sociedad esté estructurada por dominadores y dominados, por acumuladores y excluidos, por mecanicistas y vitalistas.. Desde esta perspectiva tiene que entenderse la expansión del capitalismo que lleva implícita la dominación de unos pueblos por otros, de unas clases sociales por otras, y de media humanidad por la otra. La dominación lleva intrínseca el control, la sumisión y en última instancia la violencia. Un proyecto revolucionario que no haga frente a todas estas formas de dominación y violencia quedará reducido a un simulacro de liberación y consiguientemente a un antiengaño.“ (12) Ahora bien, lo que inicialmente se dio como un proceso “natural” de sometimiento de la hembra por parte del macho en el mundo de los animales, salvo algunas excepciones, devino en una variable económica que permitió la exclusión de las mujeres de la economía del mercado”. (d) “Probablemente la forma más importante de disciplina que posibilitó el desarrollo de la economía de mercado fue la expulsión de las mujeres de la sociedad y su reclusión en el hogar, basado en la falsa separación del "trabajo productivo", reservado para los hombres y el "trabajo no-productivo" reservado para las mujeres. La separación de la vida "pública" y "doméstica" y entre el trabajo de los hombres afuera y el de las mujeres adentro de la casa parece ser producto de una ideología que involucraba un quiebre radical con las formas anteriores de organización social. La relegación de la mujer al trabajo "no productivo, no remunerado en el hogar", parece haberse transformado en una condición indispensable para la producción de bienes y servicios en una sociedad industrial, vale decir, que el "trabajo sombra" se transformó en un prerrequisito para el trabajo asalariado. Parecería que con el desarrollo del capitalismo el rol criptosirviente de las mujeres como administradoras ha sido fundamental para la expansión del consumo. Este importante rol para la mantención de la expansión de la economía capitalista estaba oculto por la producción de una moralidad en que la calidad de una mujer se definía por el grado de devoción y sacrificio hacia su vida familiar. La restricción de las mujeres a este rol fue legitimizado a su vez, por la atribución a la mujer de su “sagrada vocación” de madre .No es fácil liberarse de esta maraña de prácticas inherentes a la exclusión de las mujeres de la economía del mercado fundamentadas tan fuerte y racionalmente. Para hacerle frente a ésta y a las otras claves es necesario transitar un doble camino: por un lado el desa-prendizaje de prácticas ideológicamente tan arraigadas y por otro, el aprendizaje de las manifestaciones de la cultura matrística tendientes a infundir a la vida política y social un nuevo sentido de responsabilidad para la conservación de la vida y para la apertura de una nueva dimensión de conciencia y creatividad a condición de que estas nuevas manifestaciones de la cultura matrística no sean absorbidas en el marco institucional existente, ni en término de trabajo e ingreso, ni en términos de participación social y política, sino que tiene que darse democratización del poder en todos los dominios de la vida y de la sociedad" (13) Se me viene a la cabeza entonces, pensar la naturaleza y asociarla con la Diosa Gaia, la antigua y mítica Madre de la Tierra para los antiguos. Naturaleza pensada en femenino, y tiene que ver con lo que Rozitchner ahonda en lo del patriarcado clerical: “Para profundizar más aún el dominio sobre las mujeres, despreciadas en el cristianismo por temor a sus cuerpos deseantes, el imaginario religioso recurre a una transformación, como hemos visto, que le succiona la savia a las madres para con esa sustancia femenina construir un dios masculino”. (14) Agrego a riesgo de ser petulante y subirme a lomo del filósofo argentino; capitalismo con género masculino. Dios fetiche. Mercancía. Es poder, sometimiento. Dinero que resulta del modo de producción capitalista, donde todo se compra, hasta la dignidad de las personas y donde los valores pasan por Tener y no por Ser parafraseando a Fromm. “El capitalismo sería impensable si previamente no hubiera existido una concepción religiosa como la cristiana. Quizás la historia presente sólo encontrará el camino al reconocer su núcleo de dominación más escondido y profundo, para poder desde allí enfrentar las catástrofes inéditas que amenazan al mundo. Ahora que el cristianismo y el capitalismo financiero pretenden haber logrado su triunfo definitivo”.(15) Implica que uno o un pequeño grupo manda, sin obligaciones, poseyendo – además - todos los derechos y el resto, la mayoría obedece. Patrones y peones de estancia. Dueños y obreros en las fábricas. Ahora, ¿esto siempre fue así? “Hay inmadurez al hablar de derecho a la libertad, dice Silvia Bellizio, y que aun hoy lo sigamos pensando como derecho natural. Deberíamos comprender al fin que “la libertad es la naturaleza del humano”, no se debería adquirir por derecho. “La naturaleza del humano es libre”, se lo es, no se adquiere. Es una instancia de comprensión que se parece a las posturas con el tema de las tierras con los mapuches, ellos tienen que salir a defender sus derechos sobre la propiedad y justificar que se las asignen, pero quiénes somos nosotros los blancos para darles ese derecho? Si los mapuches “son la tierra” ellos en su idiosincrasia nunca se diferenciaron del “todo” son “comunidad” y la tierra es parte de ese todo que habitan. Lo que ahora tienen que hacer para defenderse, los quiebra en su estructura de existencia de “pensamiento y acción” más que en la pobreza y el hambre que les significa. A nosotros nos pasa lo mismo con la defensa de la libertad, yo creo que son procesos de “desnaturalización” de la “naturaleza humana”, inventamos estructuras de derecho desnaturalizadas para defender nuestra naturaleza. Es una paradoja inherente al verdadero descreimiento en la justicia. ” (16) No es casual, y fundamentalmente en occidente, que la concepción judeo-cristiana antropocéntrica, eleva a los humanos-blancos al rango de especie superior, mirando a la naturaleza como depósito de recursos a ser utilizados, en lugar de un eslabón en la cadena de la vida. Donde además todo se transforma en mercancía a ser comprada y vendida. “¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida. Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas,¿cómo podrán ustedes comprarlos?” (17) Caramba. ¡Qué similitud! .Y esto no es azaroso. Nada dentro de las sociedades es casualidad. Son procesos de lucha permanente para establecer a la postre, dos únicos bandos: los dominados y los dominadores. En su momento Sartre señaló: “Hace mucho tiempo la tierra estaba poblada por dos mil millones de habitantes, es decir, quinientos millones de “hombres” y mil quinientos millones de indígenas. Los primeros disponían del verbo, los otros lo tomaban Prestado”. En oriente, la casta religiosa que instrumentó el sometimiento de las masas con la ilusión de un permanente reciclaje llamado reencarnación. En Occidente, como bien dio a entender alguna vez León Rozistchner, la iglesia católica (y yo le agregaría la protestante también), ha contribuido en regar y abonar el terreno donde el capitalismo sienta sus bases. Y es tan así, que no hay otra manera de explicar el proceso de expoliación y acumulación para la obtención de la máxima ganancia. Por ello, la cruz y la espada son elementos indispensables en el proceso de dominación. El paraíso terrenal para los ricos y el celestial para los pobres. Aunque Marcuse esboza una posible explicación a esta conducta anti natural: “tiene que existir un profundo sentido de la «culpa» para que los seres humanos hayamos creado una religión de ese tipo. El ser humano tiene que ser consciente de su maldad intrínseca manifestada en la Historia para fabricar una religión como el cristianismo. Algo funciona mal en la realidad ontológica-antropológica del ser humano para que se produzca esto. El hombre debe reconocerse como «malvado» en la Historia para que surja una religión de la culpa y de la redención psicosociologíca amplia de la Humanidad. (18). Los propietarios de los medios de producción determinan, no solo la distribución de la riqueza, sino los sistemas políticos y religiosos que la regulan bajo la fachada de la legalidad emanada del Estado: la ideología del capital. El concepto de la propiedad privada no existió en la naturaleza durante millones de años. Es una construcción social que se inició con la aparición del Estado, la conformación de una estructura familiar patriarcal y el prisionero de guerra convertido en esclavo. La historia que viene ya la conocemos. O acaso la frase de Rousseau de 1754 no sigue teniendo vigencia, cuando señaló.. “El primero al que tras haber cercado un terreno se le ocurrió decir, esto es mío y encontró personas lo bastante simples para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil. ¡¡¡Cuántos crímenes, guerras, asesinatos, miserias, y horrores no habría ahorrado al género humano quien, arrancando las estacas o rellenando la zanja, hubiera gritado a sus semejantes: Guardaos de escuchar a este impostor, estáis perdidos si olvidáis que los frutos son de todos y que la tierra no es de nadie!!! No creo equivocarme al sostener que en la observación de la Naturaleza en primer lugar y los procesos históricos posteriormente, se fundan los principios básicos para sustentar lo que Marx y Engels denominaron socialismo científico. Incluso los ecosistemas naturales, su interacción y mutua interdependencia nos señalan un orden comunista, común a todos. Pero como persona que simpatiza con el pensamiento de ambos filósofos, no los elevo a una categoría dogmática y mucho menos falsos tótems. La verdad humana es una sumatoria de subjetividades y sin espíritu de desacreditarlos ante quienes profesan adhesión al Marxismo, rescato un pensamiento de Foucault al respecto. “Los marxistas, algunos marxistas que consideran el marxismo como una ciencia, deben saber, en nombre de esa ciencia y a partir de ella, en qué se equivocó Marx. Cuando un marxista me dice que el marxismo es una ciencia yo le respondo: creeré que usted practica el marxismo como una ciencia el día en que me muestre en nombre de esa ciencia, en que se equivocó Marx.” Lo traigo porque creo saludable el conflicto entre pensadores y filósofos. “Toda actividad humana se desarrolla dentro de conflictos, de lo que se trata es evitar que se transforme en drama o lo que es peor: tragedia” (19), máxime, cuando de procesos históricos se refiere, porque como dijo Marx la historia se da primero como tragedia y segundo como farsa. El mundo se debate en la mayor de las confusiones; surgen nuevos “interpretadores” que emiten documentos para que los intelectuales fomenten nuevos debates. Pero en suma el capitalismo avanza dejando en gran parte de la humanidad un sentimiento de derrota, desguarnecimiento y retroceso. ¿Cómo revertir el “caos planetario” que Vega Cantor en su libro homónimo tan bien describe? Lo hago también desde la sorpresa y la pena por la postura - fundamentalmente de algunos sectores educativos progresistas de Argentina - que no han levantado las banderas de la ecología (la defensa de la vida), demostrando una profunda ignorancia sobre el tema. El primer Derecho Humano es el derecho a la vida. Recordemos a Robespierre, cuando gritaba en el parlamento que "la primera ley social es aquella que garantiza a todos los medios para la existencia" La demora – peligrosa por cierto – ha permitido que el modelo no encuentre mayores resistencias para introducirse en las escuelas, en los niños, las docentes, profesores, y determine – como en casi todos los programas - una posición totalmente a contramano de la realidad. Lo que se postula en los textos de ciencias naturales y sociales, es evidentemente cientificista y tendencioso, volviendo a confundir los términos ecologismo con ambientalismo. Grupos políticos y sectas cuasi religiosas con movimientos ecologistas. Plantitas, pajaritos y ballenas en vez de cambio social. Y es que el uso de los términos, conlleva una profunda carga ideológica. Una buena observación de Silvia Bellizio cuando me expresa: “en realidad ecologismo es la visión biológica de la ecología: salvemos las ballenas…los ositos panda…Ecología es sustantivamente una cosmovisión diferente, “es naturaleza”, por ende lo social es constitutivo del concepto porque obviamente el humano es eslabón o partícula de ese todo Naturaleza, no el rey de la naturaleza”. Como nos dicen los libros sagrados de la religión y la ciencia, agregaría yo. Y aquí, voy a poner un ejemplo poco ortodoxo, pero para los argentinos tiene especial significación. Pregunten a los hinchas que comieron la basura periodística durante años, que pasó con Maradona cuando lo elevaron a la categoría de Dios, sin completar la frase…”del fútbol”. Poco antes de morir Carl Sagan tuvo la deferencia de escribirme unas pocas líneas desde los EE.UU. Yo había quedado asombrado con este hombre que con voz sencilla nos traducía la ciencia al idioma popular en tanto nos maravillaba con su serie documental Cosmos a la que posteriormente se sumó el libro. Sagan fue el científico que diseñó las naves Voyager y que tenían como misión, atravesar nuestro sistema solar para en caso de tomar contacto con alguna civilización extra terrestre, se encontraran con un disco de oro grabado con la figura humana, voces, canciones de los Beatles , etc. Hay uno de los videos que particularmente me hizo sentir habitante del cosmos (e)... Delante de la cámara, parado junto a un roble, se pinchó suavemente un dedo del que brotó una gota de sangre. Inmediatamente la imagen se transforma en un torrente natural dentro de las venas y arterias del cuerpo. Pero lo más novedoso – al menos para mi y acepto mi ignorancia – fue cuando expresó que la composición física de ese árbol, de los humanos es la misma que hay en el cosmos.. Venimos del espacio, de la sopa cósmica, de las increíbles fuerzas y reacciones que se dieron desde el inicio del universo hasta el enfriamiento de esa sopa estelar. “Somos polvo de estrellas” aseguró. Este pensamiento está más adelante ampliado cuando cito a F. Capra. Ya sea porque un cometa dejó la semilla de la vida al rozar su cola con la tierra. Ya que surgió a través de las recombinaciones de gases y minerales, surgimiento de los volcanes, en el proceso de enfriamiento de su corteza. De cualquier modo, estamos conectados con el universo. Somos parte de un proceso iniciado hace 16.000 millones de años desde la explosión inicial llamada Big Bang.. No es tan simple destruir, poner, reemplazar cuando nuestro tiempo biológico (humano) es prácticamente nada comparado con los de los procesos naturales de acción y reacción. De allí el trasfondo que oculta la ideología de “limpiemos la basura”, “juntemos las pilas usadas”, “hay que reciclar”, cuando se dan estos contenidos en la escuela primaria, en ciencias naturales exclusivamente, sin intervención de las áreas sociales y con docentes cuyas únicas fuentes para analizar la realidad natural y social son los textos “bajados” por el Estado o la revista Billiquen.. Cito un solo ejemplo de lo que se debería abordar y no se hace. Hoy desde la ecología social la propuesta hacia la obtención de calidad de vida en Argentina pasa por el análisis y modificación de situaciones concretas: la utilización de agroquímicos y sus efectos residuales; la contaminación ambiental en los sectores poblacionales bajo influencia de cordones industriales; la ingesta de alimentos con productos químicos (aditivos) fundamentalmente en la población infantil; el factor de los alimentos transgénicos; la explotación de los recursos naturales como los hidrocarburos y la minería aurífera con uso de tóxicos; la contaminación y utilización del agua dulce; la inmediata suspensión de medicamentos que están severamente y/o prohibidos en el resto del mundo. Pero también y además: la pérdida de territorio nacional a manos del imperio en zonas estratégicas como la triple frontera y la patagonia; la legalización de las fábricas recuperadas bajo control obrero: la restitución del salario quitado con las leyes de precarización laboral; la recuperación estratégica de las vías de comunicación; la exigencia a los bancos de restituir los 60.000 millones de dólares que giraron al exterior so pena de quedar sujetos a expropiación; la universalización de una moratoria de impuestos para la clase trabajadora; la implementación de los créditos de fomento para la vivienda; participación de un porcentaje en la ganancias de los obreros en las empresas; la distribución de tierras ociosas para su puesta en producción por parte del campesinado nacional, reconocimiento real a la preexistencia de los pueblos originarios y su hábitat primigenio, aplicación de barreras arancelarias a todo producto que provenga de Estados Unidos, Europa, Japón y Asia; subsidio a los pequeños y medianos productores; rebaja de impuestos generalizados en un 50 %; expropiación de las empresas de Hidrocarburos , Telefonía y Agua y el no pago de la deuda externa ilícita. No hablar de esto en las escuelas, es no explicarles a los chicos porque son pobres y no tienen futuro. Es pasar a ser funcionales y/o cómplices del modelo, dejar de lado un elemento clave: todas las cuestiones antes señaladas tienen un hilo conductor: la enfermedad, la muerte y la esclavitud enmascarada. Lo consabido y que se enseña hoy: “en un ecosistema conviven plantas, insectos, herbívoros y carnívoros, etc.”, puede esperar. Lo primero es ecología social para la liberación, lo segundo dependencia y extinción. Bien dijo el Dr. Ernesto (Che) Guevara de la Serna. “La primera receta para educar al pueblo es hacerlo entrar en revolución. Nunca pretendan educar a un pueblo, para que, por medio de la educación solamente, y con un gobierno despótico encima, aprenda a conquistar sus derechos. Enséñenle, primero que nada, a conquistar sus derechos, y ese pueblo, cuando esté representado en el gobierno, aprenderá todo lo que se enseñe y mucho mas: será el maestro de todos sin ningún esfuerzo”. Atribuyo a la educación un rol clave sobre esto. Obviamente no ésta que reproduce el modelo como decía Gramsci, (salvo honrosas excepciones y esfuerzos individuales de algunos docentes, pero insuficientes al fin), sino la que soñó uno de los más grandes sindicalistas que tuvo la Argentina, Agustín Tosco en un congreso de educación en la provincia de Tucumán: "Queremos afirmar una vez más -como cien veces lo hicimos- que todos los progresos de la ciencia de la educación, como de la ciencia en todas sus manifestaciones carecen en absoluto de valor si no están al servicio de los hombres y no hay maestro cierto y autentico si no trabaja por la liberación de los pueblos. La educación debe estar al servicio de la libertad de los pueblos, de su independencia y su autodeterminación".
(a) (Nota del autor) El más apto es una calificación utilizada dentro de la teoría de la evolución. Los ejemplares y las especies mas aptas (mas fuertes) sobreviven y las débiles sucumben y/o sirven de alimento a las demás manteniendo así el ciclo de la energía. Fue la ideología nazi quien aprovechó este concepto para imponer la raza superior. Por ello debemos tener cuidado con la terminología y los juicios de valor que solo tienen validez en la sociedad humana. (b) Idem - Dr. James Lovelock, autor de la Hipótesis Gaia, un químico británico especializado en ciencias de la atmósfera, inventó un detector de captura electrónica, capaz de seguir la traza de cantidades extremadamente pequeñas de materia en gases y que fue usado para estudiar los efectos del CFC en la formación del agujero de la capa de ozono en nuestra atmósfera en los tempranos 1970. Una década después, la NASA y el laboratorio de Propulsión JET, requirieron la presencia de Lovelock para su proyecto de investigación de evidencias de vida en Marte. La Hipótesis Gaia la puede leer completa en www.ecologiasocialnqn.org.ar ( c) Idem - Digo hombre como género pues la mujer no ha tenido que ver en esta realidad. Este término también se utiliza indistintamente para referirse a la especie humana y es absolutamente discriminador. (d) Idem -En las especies mamíferas, salvo algunas excepciones, es el macho quien ejerce un dominio de las hembras y de la manada. Desde las primeras comunidades de homínidos hasta nuestros días. (e) Idem- Cosmos, armonía – Lo contrario es la palabra Caos que todos entienden correctamente
1 Sigmund Freud- Obras Completas – Amorrortu – 1998; 2 Enrique Carpintero – conversaciones – enero 2005 3 Michael Focault – El Sujeto y el poder – Carpe Diem - 1991 4 Diario Río Negro – 9 de enero de 2005 5 Diario Río Negro – 9 de enero de 2005 6 Norman Myers – El atlas Gaia de la gestión del Planeta – Blume – l985 7 James Lovelock – Atlas Gaia de la Gestión del Planeta – Blume.1985; 8 Humberto Maturana. El sentido de lo humano. 8a.edición. Dolmen.Santiago de Chile. 1996. 9 Joost Kuitenbrouwer. Génesis y dinámica psicosocial de la acumulación en occidente y sus implicancias para la justicia social y los derechos humanos. CEAAL - Santiago de Chile. 1987 10 Leonardo Boff. Ecología. Grito da Terra, grito dos pobres. Editora Ática. Sao Paulo. 1996. 11 F. Engels. El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado – Prefacio a la primera edición – 1884 12 Documentos de la Revista Digital de las FARC – EP – Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejercito del Pueblo – 2005 – www.farc-ep.ch 13 Idem 14 León Rozitchner- La cosa y la cruz – Prometeo- 2001 15 Idem 16 Silvia Bellizio – Lic. en Ciencias de la Educación –Primera Directora Académica de la Escuela de Ecología Social Cosmos, Conversaciones con el autor – Enero 2005 17 Jefe Seattle – Carta a Franklin Pierce, Presidente de los EE.UU – l854 18 Herbert Marcuse: Eros y civilización. Prometeo - 2002 19 Vicente Zito Lema - Conversaciones en Neuquén -2004
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Enero
2008
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